EL AGUA DE LA VIDA

Juan 4, 5-42

27 de marzo 2011

El evangelio de hoy generalmente es conocido como el encuentro de Jesús con la samaritana. Es un evangelio lleno de colorido, hay movimiento en los personajes, hay referencia a la tradición por medio de objetos que la simbolizan como el pozo de Jacob.

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Los discípulos van camino al poblado cercano para buscar alimento. Mientras tanto Jesús los espera a la vera del camino. Viene cansado y sediento. Se sienta junto al pozo y allí se da el encuentro con aquella mujer no judía.

El pasado domingo, Jesús se nos presentaba glorioso en el monte junto a Moisés y Elías, y la voz del Padre lo confirmaba como hijo amado, a quien debemos escuchar. Testigos de este episodio fueron tres de sus discípulos predilectos.

En este Domingo Jesús es el caminante que se confunde con los peregrinos de su tiempo, por los caminos de Jerusalén, Samaría y Galilea, y revela su mesianidad a una mujer de Samaría. Los límites impuestos hace tantos años por motivos religiosos han llegado a su fin. Ahora Dios quiere que todos los hombres y mujeres del mundo se salven.

jesus-jesus-y-la-samaritana1a.jpgJesús deposita su palabra en el corazón de aquella mujer que representa a un pueblo separado históricamente del pueblo judío y hasta considerado infiel por haber abandonado la fe en el verdadero Dios. Ambos personajes, Jesús y la Samaritana, inician un diálogo en el que cada uno habla desde un nivel de comprensión diferente. Mientras la Samaritana se detiene en los detalles temporales de una tradición, Jesús la mira desde su proyecto universal de salvación que Él trae para todos los hombres.

“Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te esta pidiendo agua, tu le pedirías a Él y Él te daría agua viva.

Jesús en el trato con la samaritana se va revelando lentamente, ella va siendo como iluminada por sus palabras, que están cargadas de vida. Dos veces le habla del agua como símbolo de vida eterna. Y ella, cuando se da cuenta que Jesús es el más íntimo de su vida, que la conoce, que ha estado presente, comienza a sospechar la cercanía de alguien que es fuera de lo común. Es alguien que, además, no la condena, alguien para quien Dios, ya no es el Dios del monte Garizin ó el del templo de Jerusalén, sino el Dios siempre presente. La adoración ahora debe ser verdadera y conforme al Espíritu de Dios. Somos templo del Espíritu, dirá San Pablo. Se trata de un vivir en la presencia, es la vida que se hace oración, y la oración que se hace vida.

Jesús se revela así pedagógicamente a través de símbolos que van despertando en el creyente un modo cada vez más distinto de percibir la vida. Los discípulos se asombran porque su maestro habla con una mujer y, además, samaritana. Pero no solo eso sino que se revela a ella como el Mesías esperado.

“Yo soy”.

La chispa de la fe había encendido el corazón de la samaritana. Una mujer que en aquella cultura representaba bien poco. Es pecadora y ni siquiera judía. Sin embargo, se convierte ahora en depositaria del mensaje. Ha tenido el privilegio de sentir en lo más profundo de su vida aquella promesa de Jesús.

“Yo seré manantial de agua viva que brota para la vida eterna”.

Ahora ya no esta interesada en la comodidad cotidiana de no tener que buscar más agua, sino que entiende en profundidad, descubre la verdadera agua de la que Jesús le habla y se abre a los demás. Piensa en sus vecinos y cree que ellos también deben llenarse de estas palabras de vida. Se va corriendo al pueblo. ¡Qué interesante, el encuentro de hombres y mujeres con Jesús a lo largo del evangelio y de la historia!. Es un encuentro que siempre ha generado un descentramiento de sí, para centrarse en los hermanos. Los primeros discípulos dejan sus barcas y sus redes, Mateo deja su oficina de cobrador de impuestos, los de Emaús dejan la casa de posada y retoman el camino. Esta mujer deja su cántaro a la orilla del pozo. Cada encuentro con Jesús genera un descentramiento, una mirada solidaria al otro.

Otra característica del proyecto de Jesús es que se va realizando sin prisa, no violenta el tiempo, siempre abierto a las expectativas de cada día. El Reino de Dios no depende del capricho de nuestras agendas sino de lo que Dios quiere ir realizando desde nosotros cada día.

Hermanos, Jesús toma la iniciativa del encuentro, se pone junto a nosotros en las circunstancias comunes de la vida, desde aquello rutinario que hacemos cada día. Dejemos que nos hable al corazón, que descanse en nuestra tienda, que descubra nuestras heridas íntimas, una a una y las sane. Hoy nos dice también a nosotros como a aquella mujer de Samaría, “Si conocieras el don de Dios”. Dispongámonos para el encuentro con Él, a la orilla de nuestro propio pozo, en este tiempo especial de la cuaresma.

Y ahora viene lo más importante:

Y bien amigos, así terminamos la primera parte de nuestra reflexión dominical, pero ahora viene la segunda que es la más importante y te toca a ti. Te invito, pues, a que tomes en tus manos el texto del evangelio, Juan 4, 5-42, y trates de escuchar lo que el mismo Señor Jesús te quiere comunicar. Agradezco al P. José Numa Molina, sacerdote jesuita, por su colaboración en esta reflexión y a ti por tu presencia.  

Te dejo pues con el Señor, que nadie te interrumpa, cuenta con mis oraciones, y hasta el próximo domingo.

Por el P. José Numa Molina, S.J. 

9 Responses to “Comentario al Tercer Domingo de Cuaresma - Ciclo “A””

  1. Cristina Ventura says:

    Gracias, Padre, me sirven mucho sus comentarios, a nivel personal y comunitario. También los utilizo en mis grupos con laicos, retiros y reuniones.
    Fraternalmente .
    Cristina Ventura mci

  2. Carlos says:

    Para comprender bien el encuadramiento histórico, aunque carezca de importancia para el caso, conste que el Señor regresa desde Judea a Galilea y que necesariamente a de atravesar la región intermedia de Samaría que precisamente fue el territorio del primer Israel o Jacob y por eso la referencia de la samaritana a “nuestro padre Jacob” que había excavado aquél mismo pozo. Más tarde, ya en tiempos de David fundador de los tiempos “mesiánicos”, este rey conquistó a los jebuseos la ciudad de Jerusalén (antes Salém que sale con motivo del “sacerdote del Dios altísimo Melchisedch”). Y de ahí la competencia entre el templo del monte Garizin de Jacob-Israel en tierra de Samaría y el del monte Sión de David-Israel nuevo, en territorio jebuseo-judío o Judea.
    Parecería que no tuviera trascendencia mayor la aserción del Señor de que la “salvación es de los judíos (versículo 22, e sotería ek joudaion estin). Sale la salvación desde los judíos porque de ahí sale el Mesías de Dios anunciado por David precisamente y no porque la Salvación, el Salvador, sea Israel-Jacob o David-Israel o el Pueblo israelita descendiente de Abrahán. Por algo añade el Señor en el siguiente versículo: “Viene ya la hora, que ya está aquí, en que los VERDADEROS adoradores adoren al Padre en Espíritu y en Verdad. Porque a estos tales los halla (dsetei) el Padre adoradores suyos. Dios es ESPÍRITU y quienes lo adoran necesario es que lo adoren en ESPÍRITU y en VERDAD.
    -Sé que debe llegar el Mesías, le responde la mujer, el llamado UNGIDO (Cristo). Y cuando Él venga nos lo declarará todo.
    - Le responde Jesús: Yo Soy, Quien Habla ConTigo” (traducción directa del texto griego) .
    Soberana declaración, revelación de nuestro Dios y Señor de su Persona Divina que en otra ocasión nos dirá YO SOY LA VERDAD y por eso adoramos al Padre en Jesucristo, adorarle en Verdad quien nos comunica al Espíritu Santo, adorarle en Espíritu, conjuntamente en Verdad y en Espíritu, Santísima Trinidad de Dios, uno y único, revelado por Cristo Jesús y por eso lo sabemos. ¡Una sensación inefable! Todos los sombrajos teosóficos de aproximación humana a la Divinidad se vienen abajo ante este arcano que se nos despeja por Cristo Jesús, quien realmente es el que sabe y pronuncia y desvela pura teología sin que sea posible saber más que Él, ni tampoco más de Dios de lo que Él nos ha revelado.
    Por eso entiendo que no cabe más que caer de rodillas y pedir al Señor: Dame siempre de esa Agua, la que salta hasta la Vida eterna, para la Vida Eterna que es la Vida de Dios que el Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida, nos transmite ya en esta vida temporal nuestra en los Sacramentos cuyo Liturgo es Cristo Jesús. Y ante esta realidad soberana de nada vale afeitar los textos sagrados con versiones de consensos humanos tratando de articular una religiosidad puramente humanista de laicismo profano. Ya lo dejó dicho San Pablo que no es objeto negociable la recta y verdadera religiosidad (eusebeia) , si bien es el gran negocio la religiosidad verdadera DENTRO DE SU PROPIO ORDEN (autarjeia).

    Ocurre esta enorme y trascendental Revelación del Señor en las proximidades de la ciudad samaritana “llamada Sicar , terreno que Jacob donó a su hijo José”. Más referente bíblico israelita, imposible. “Allí era donde estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado por la andadura, estaba sentado sobre el brocal. Aparece una mujer de la Samaría a sacar agua. Jesús le pide: Dame de beber. Pues los discípulos habían ido al pueblo a comprar alimentos en el mercado. -La mujer samaritana le contesta: ¿Cómo siendo tu judío me pides a mí de beber que soy mujer samaritana? . Porque no se tratan judíos con samaritanos.- Respondió Jesús diciéndole: Si supieras el don de Dios y quién es el que te dice dame de beber, tú se la pedirías a él y te daría un agua viva.”

    Para siempre jamás queda claro que la Revelación de Jesucristo no atiende a razas o géneros o linajes. Una Revelación inmensa y fundamental, nada simbólica sino realísima, que se le hace a una mujer, solamente a ella en ausencia de los Apóstoles aunque es una Revelación para la humanidad entera y no solamente para ella…” -¡Señor, dame de esa agua para no tener sed y no venir a sacarla de aquí!.-Vete a llamar a tu marido y vuelve aquí.- Señor, no tengo marido.- Cinco tuviste y el de hora no es marido tuyo”.

    Jesucristo proporciona el agua viva cuando no hay obstáculos que impidan recibirla, cuando no se pretende y uno no se empeña en recoger agua en una cesta de mimbre. En este caso queda patente que el abuso sexista por contaminado de superficial, frivolona o desenfrenada sensualidad, resulta incompatible con el agua VIVA. Somos piedras que nos agregamos al templo SANTO de Dios y solamente es santficable el uso y no el ab-uso de nuestras vidas humanas terrenales. La Gracia de Dios no niega la naturaleza, sino que da sentido de transfinalidad y la trasciende a Vida Eterna Gloriosa. Cuando es convertible en Gracia de Agua Viva y cuando no, se queda en naturalismo.
    Carlos Aldán

  3. Edith Barber de Valdez says:

    Amigo Javier:
    JESÙS, CANSADO DEL CAMINO, ESTABA ALLÌ ESPERANDO…….JUNTO AL MANANTIAL…..
    Me pregunto ¿cuántas veces al día Jesús me espera….? y yo sigo cayendo ya sea con mi carácter explosivo hiriendo a quienes más amo…, ó no participando junto a Él lo que hago…y aun así me sigue esperando. Me preocupa porque todo tiene un límite y no valoro en su verdadera magnitud el manantial de agua viva que me ofrece.
    Por favor cuento con tus oraciones, Edith

  4. Maureen Alvarez says:

    Estimado Padre
    gracias por compartir y felicidades a los hermanos con esos comentarios tan iluminadores. Es maravilloso escuchar esa palabra tan refrescante “Yo Soy quien habla contigo”, me habla a mí y me toma en mi espíritu que solamente desea estar con Él, que acto más grande de amor! solo basta querer escucharlo. Este noticia de la samaritana, particularmente me ha llamado la atención la actitud de ella, que igual que nuestra Madre María Santísima, salió con prontitud a visitar a su pariente Isabel a llevarle la buena nueva, la mujer samaritana comprendió esa invitación del Señor Jesús y salió a compartirla con su pueblo. Esta noche la veo como una invitación concreta para mí y todo el que la escuche a misionar, a evangelizar, a traer a otros al encuentro con Él, para que sean saciados de Él, para que ya no tengan sed. Adorémosle y llevemos la buena nueva a nuestro prójimo. Bendiciones abundantes

  5. Eliana Chaves Aguilera says:

    La verdad lo más importante en la vida es tener a Jesús en nuestro corazón, es el único ser incondicional y que nos da fuerzas para salir adelante él nunca nos defrauda. Dios mío gracias por existir.
    atte.,
    Eliana Chávez A.

  6. teresa muñoz giraldo says:

    Gracias por contar siempre con mi amado Jesús y la Santísima virgen, son nuestra única esperanza.

  7. Edith says:

    Que importante es para mí reconocer que el mismo Jesús vino a mí, en búsqueda para denunciar mis pecados y darme esa agua que nunca termina de saciarme. Realmente me impresiona este Evangelio, ver la misericordia cada día de Dios.
    muchos cariños
    Edith

  8. G. SILVIA says:

    PADRE:
    GRACIAS POR COMPARTIR ESTE MATERIAL, QUE ME PERMITE REFLEXIONAR. DIOS LES BENDIGA

  9. tattoo in fort myers says:

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