¡ QUÉ PECADORES SON LOS OTROS !

Lucas 18, 9- 14

 

Estimados amigos:

Hoy celebramos el domingo trigésimo del tiempo ordinario, y la Iglesia presenta para nuestra reflexión y comentario la conocida parábola del fariseo y el publicano.

 

No dice nada este Evangelio de la reacción que tendría el público al escuchar esta parábola. Pero podemos imaginar que la gente sencilla que la escuchaba se moría de risa y asentía, mientras los fariseos se recomían por dentro. El maestro Jesús, con un humor muy simpático, pintó el defecto más grande que tenían los fariseos, que era el de creerse santos, mientras que solían despreciar a los otros como pecadores malditos. Jesús, pues, contó esta parábola:

 

Un fariseo y un publicano coincidieron en el templo y ambos se pusieron a orar. El publicano adelante, para que todos lo vean, empezó a decir con los ojos bien altos hacia el cielo:

- ¡Gracias, OH Dios, porque yo no soy como los demás hombres, ladrones, injustos, adúlteros…, y me­nos como ese publicano que está allí detrás! Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo.     Este ya no sabía qué más inventar para alabarse a sí mismo y poner contento a Dios.

La gente que escuchaba, comentaba en voz baja: - Si, sí, ¡Así rezan los fariseos!….

Por su parte, el publicano, se quedó atrás sin atreverse a ponerse de pie, sino in­clinado hasta el suelo. En el Israel de entonces, los pecadores públicos eran, entre las mujeres las prostitutas, y entre los hombres los publicanos, o cobradores de tributos. Estos eran considerados ladrones y sacrílegos, pues robaban lo que podían de los impuestos que cobraban y además estaban al servicio de Roma, pueblo pagano y opresor del pueblo de Dios

Pero en esta ocasión, Jesús, con sonrisa compasiva, cariñosa, y comprensiva, prosiguió:

Este publicano, que ni alzaba la vista de pura vergüenza, se limitaba a repetir una y otra vez, golpeándose el pecho: ¡Señor, ten misericordia de mí, que soy un pobre pecador!…

Y Jesús concluyó con una seriedad muy grave:

- Les aseguro, que este publicano salió del templo perdonado, a diferencia del fariseo.

Música

¿Qué nos enseña esta parábola, tan simpática, y tan seria?… Podemos ver que contiene dos lecciones profundas y fundamentales para la vida cristiana.

La primera es que la salvación es completamente gratuita. No son nuestras buenas obras las que pueden asegurar nuestra salvación sino que es la gracia de Dios. No podemos pensar que porque hemos hecho esto y esto, Dios esta obligado a darnos la recompensa eterna. Sería un gran error pensar esto. Nuestra actitud siempre debe ser la de la humildad y el reconocimiento de que simplemente somos pecadores.

Glo­riarse de las obras propias sería un signo de orgullo y soberbia que quitaría a Dios la gloria que Él se merece, ya que la gloria es siempre de Dios.

Gloria - Misa Andina

La segunda lección de esta parábola se refiere al juicio temerario. ¿Quiénes somos nosotros para juzgar a nuestro hermano? El pecador que hoy es, mañana puede convertirse en un gran santo. El que se acerca a Dios diciéndole: -¡Señor, ten compasión de mí, que soy un pobre pecador!, ciertamente que ya ha empezado el camino de la santidad… Porque Dios se vuelca a los humildes que se reconocen pecadores, mientras rechaza y desprecia a los soberbios de corazón. Por eso, hoy debe brotar espontáneamente de todos nosotros, el deseo de identificarnos con el publicano para junto con él poder repetir:  “Señor ten piedad de nosotros…”

“Kirie” - Misa Campesina

 

Y ahora viene lo más importante

Y bien amigos, así terminamos nuestra reflexión dominical. Pero ahora viene el momento más importante: tu encuentro personal con el Señor Jesús.

Te invito, pues, a tomar el texto del evangelio en tus manos: San Lucas, Capítulo 18, versículos del 9 al 14, y trata de escuchar lo que el  mismo Señor Jesús, a través de él, te quiere comunicar:

Te agradezco muy sinceramente el haber estado con nosotros,

Y nos encontramos el próximo domingo en esta misma emisora.

10 Responses to “Comentario al Domingo 30º del Tiempo Ordinario - Ciclo “C””

  1. george says:

    Este domingo escucharé con mucho interés en lo bonito que nos explicas. Javier que en tus oraciones me tomes en cuenta, el 26 es mi cumple disculpa y gracias por tu labor ..Eres un evangelista que llega al alma gracias y que Nuestro Señor te colme de bendiciones, saludos g

  2. bellanira says:

    Es una linda parábola, que nos sirve de ejemplo para ver nuestros errores, en verdad la gloria nos la podemos ganar con tan solo arrepentirnos de nuestros pecados pero sinceramente de corazón no solo decir estoy arrepentido porque eso no seria lo correcto, y como dice la parábola no juzgar a los demás porque no sabemos si los demás están haciendo el bien o el mal, porque podría ser el peor criminal o lo que sea pero si se arrepiente podría ganarse la vida eterna y nosotros no serias nada solo por el hecho de juzgar sin ningún motivo y sobre todo hay que tomar en cuenta lo que Dios dice: los últimos serán los elegidos siempre y cuando se arrepientan de sus errores.
    Le enviamos un cordial saludo que Dios lo bendiga y le de buena salud y muchas gracias por el video de Alaska esta muy lindo. Ojala pueda venir a Foley para dar la misa. Bay cuídese mucho

  3. Beatriz Torrendell Larravide says:

    Que Jesús me ayude a saberme siempre como el publicano, necesitado de Gracia. Que el sentimiento de creerme “buena”, no prenda en mi. Y cada día en la Eucaristía, reciba el perdón y mantenga mi Comunión con ÉL.
    Gracias Javier por tus reflexiones. En Uruguay tendremos el mes que viene un Obispo “periodista”, que tiene sitio Web . Dios lo ayude a cumplir su misión pastoral, sin dejar su comunicación internacional.
    Hasta la próxima BTL

  4. Maria Ulloa says:

    Aunque la gracia de Dios es fundamental en nuestro escalar espiritual, el ínfimo granito de arena que debemos poner de nuestra parte es casi siempre muy difícil de obtener y de mantener. Dado el material del que estamos hechos, creo que solo con la ayuda de nuestra Madre Santísima y de nuestros ángeles, podemos avanzar. Así es que como reflexión propia y para mí, de primero, pensaré siempre en Ella, (que mi Angel Custodio me lo recuerde cuando lo olvide) para ser en todo agradable a los ojos de Dios. Les ruego me recuerden en sus oraciones y gracias por enviarme estos correos tan valiosos para nuestra vida espiritual.
    Bendiciones para todos.

  5. Javier Galdos says:

    Hola mi querido Tocayo:
    Gracias por acordarte siempre de mí al enviarme tus comentarios a la liturgia. Espero que también me recuerdes en tus oraciones, pues soy un publicano más, que necesita la comprensión y el perdón de nuestro Dios.
    Te confieso que, en el ocaso de mi vida, al volver los ojos atrás, para ver el camino recorrido, veo que no he sabido aprovechar los maravillosos dones que siempre he recibido; he sido el peor de los fariseos, sintiéndome muy bueno porque iba a misa y comulgaba………
    Creo que he progresado algo, pues ahora me siento publicano y me doy cuenta de que tengo que pedir perdón, por el resto de mi vida.
    Por favor, ayúdame con tus oraciones, que lo necesito mucho.
    Un abrazo
    Javier

  6. carlitos says:

    Cuando rezo un padre nuestro, o voy a misa, o simplemente me persigno, me siento muy alegre, siento como cuando abrazo a mi padre, él feliz me abraza y me carga, y me lleva, yo, yo no puedo cargarlo, mi papa me inunda con su amor y su fuerza, así y mucho más es nuestro Creador, se alegra con nuestra visita el es tan tierno, nos ama tanto, voy a visitarlo, vamos, vamos ya a su casita, recemos con amor, el amor es principio, es humilde y dulce. ¡Encantador! y lo más increíble lo tenemos más cerca que nadie, siempre.

  7. Torcuato Vela Ojeda says:

    MI AGRADECIMIENTO PROFUNDO PADRE JAVIER:
    Sencillamente hermoso, el evangelio del trigésimo domingo del tiempo ordinario, considero que es uno de los más ejemplares en la que nuestro padre celestial, mediante el ejemplo del publicano y el fariseo nos trasmite una enseñanza digna de admiración para el ser humano; en lo que a mi respecta en alguna oportunidad he estado en ambos roles, pero creo que el verdadero cristiano que hoy gobierna mi interior, escogió al publicano ó al menos trata de ser como él, pretende o pretendo cumplir los designios que nuestro Dios Padre Todopoderoso, nos trasmitió en su plan de salvación, de un tiempo para acá, ha incrementado mi amor al prójimo, y ha antepuesto dentro de mi forma de ser, la humildad como base primordial para llegar a la meta propuesta, ¿Cuál es ?…….. Sencillamente trasmitir y recibir AMOR, creo que con estas armas de nuestro lado, todo se facilita y se disipen los obstáculos y tentaciones que el príncipe de las tinieblas nos coloca en el camino. Luego puedo decir ¡ALIADO A MI AMIGO JESÚS… QUIEN CONTRA MÍ!

  8. Guisella says:

    Essere cristiani non è mai stato facile e non lo è nemmeno oggi. Seguire Cristo esige il coraggio di scelte radicali, spesso controcorrente.
    (Giovanni Paolo II)

  9. Mariano Sanchez says:

    Gracias Padre, por su elocuente comentario, dos identidades que a lo largo de nuestras vidas las llevamos, pero cuando hacemos un alto en el camino y con la ayuda del Espíritu Santo, reflexionamos y cambiamos nuestra manera de proceder, y aprendemos la del publicano, Nuestro Dios Padre nos escuchará.

  10. Rosa Bouroncle says:

    Gracias Padre Javier por compartir la liturgia con nosotros, es muy valiosa para mi esta forma de comunicarnos.
    con el cariño de siempre

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