Domingo 29º Del Tiempo Ordinario, “B”
Escrito por: jsanmartin en COMENTARIOS A LA LITURGIA DE LOS DOMINGOS¿Ocupar puestos importantes, es bueno o malo?
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San Marcos 10, 35 al 45
Domingo 18 de octubre 2009
Estimados Oyentes, Bienvenidos a nuestro encuentro dominical para celebrar juntos el día del Señor. Hoy, DOMINGO VIGÉSIMO NOVENO DEL TIEMPO ORDINARIO, la Iglesia presenta para nuestra reflexión y comentario el capítulo décimo del evangelista San Marcos
“Jesús reuniendo a los doce les dijo: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos”
Esto lo dijo, porque los hijos del Zebedeo se habían acercado a Él para expresarle un deseo: queremos que cuando tú estés en tu reino nos sentemos uno a la derecha y el otro a la izquierda. ¡Vaya deseo! Querían, evidentemente, sentirse importantes y reconocidos delante de los demás. Querían estar a la derecha y a la izquierda del que tendría el poder. Pero ¿Para qué? Cuántos hay que encontramos en nuestra vida cotidiana con los mismos deseos. Quieren ocupar puestos importantes, ser vistos, admirados, comentados por la gente. Desean aparecer en los periódicos, en la radio, en la TV. Pero, al mismo tiempo, encontramos a tantos otros que sienten lo contrario. No tienen ningún interés de ocupar puestos de importancia. Se contentan con puestos bajos y humildes y no desean ser vistos ni molestados por los demás.
Ante esto nos podemos preguntar, ¿Cuál es la actitud que debe tener un cristiano? ¿Aparecer o no aparecer? ¿Ocupar puestos importantes o pasar desapercibido? Para encontrar una respuesta justa debemos recordar el mandato del Señor a sus seguidores. “Uds. tienen que ser la luz del mundo, la sal de la tierra. Y la luz no puede esconderse debajo de una caja sino que debe ser puesta en un lugar visible, para que, así, todos la vean y les ilumine”. Con estas palabras, el Señor, ¿no están manifestando que un comprometido con Cristo, no puede esconderse, sino que tiene que hacer brillar su luz, hacer sentir su presencia, su calor, su compañía? Esconderse, querer ser el último, ¿no vendría a ser una actitud no cristiana, o tal vez, una actitud no normal del punto de vista psicológico?
En este sentido, el evangelio de hoy reviste una gran importancia porque nos enseña de forma clara de qué manera y por qué un cristiano tiene que hacerse notorio y cuando esta actitud viene a ser negativa. El querer ser grande, el primero, es una actitud digna de un cristiano, pero grande, ¿en qué forma? ¿Grande por un interés egoísta o narcisista? No, ciertamente que no. Sino grande por un interés esencial de la vida del cristiano que es el “servicio”. En tal sentido, un cristiano puede llegar a ser poderoso económicamente, poseer dinero y propiedades, gozar de holgura financiera, pero siempre y cuando el motor de su vida sea una actitud que se manifieste en obras concretas de servicio para los demás. ¡Cómo tuviéramos muchos multimillonarios que se peleen por querer ser los primeros en servir a la humanidad!. A Dios gracias encontramos no pocos de estos pero, en comparación con todos los ricos del mundo que gozan de una holgada economía, vienen a constituir una preocupante minoría.
Igualmente ocurre con los que poseen cualidades políticas. No es malo aspirar a ocupar los primeros puestos, los más importantes y notorios, pero no para colocarse una aureola que haga resplandecer su persona en forma egoísta, sino para distinguirse en ser los primeros en servir a la gente, en atender las necesidades de las grandes mayorías, en trabajar por alcanzar soluciones prácticas a las difíciles situaciones de la vida. Es necesario, pues, que los políticos cristianos ocupen puestos de importancia, pero que sus obras de servicio brillen delante de todos.
La respuesta de Jesús a los hijos del Zebedeo que querían ser los primeros en el reino, no pretendía, pues, ser una reprensión, sino una aclaración importante en qué forma hay que ser los primeros. Cada cristiano, con sus cualidades propias esta invitado a ser el primero, empleando sus cualidades en servicio de los demás. No puede uno esconder los dones que Dios le ha dado sino hacerlos visibles para gloria de Dios y servicio al prójimo.
Y es el mismo Señor que se pone Él mismo como modelo. El Señor, con todas sus cualidades divinas, fue el más grande de todos los hombres, el primero de todos, pero no por el hecho de poseerlas sino por haber servido con ellas a toda la humanidad. “El hijo del Hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate de todos.” Y Jesús dio el máximo ejemplo de servicio al no solo poner sus infinitas cualidades divinas al servicio de la humanidad, sino al dar la totalidad de su ser, su vida misma. Así, sí que vale ser el más grande, el primero, al servicio de todos.
Y AHORA VIENE LO MÁS IMPORTANTE
Y, bien amigos, así terminamos esta breve reflexión dominical.
Pero ahora viene el momento más importante: tu encuentro personal con el Señor Jesús.
Toma, pues el texto del evangelio en tus manos, San Marcos, capítulo 10, versículos del 35 al 45 y trata de sentir lo que el Señor te quiere comunicar.
El Padre Javier San Martín agradece muy sinceramente tu presencia,
y me despido hasta el próximo domingo en esta misma emisora.

Entradas (RSS)
October 17th, 2009 a las 11:08 am
Querido Padre, sus palabras siempre nos alientan y más aún aclaran el camino que un cristiano quiere desde el servicio seguir las huellas del Señor.
Gracias por su ministerio en este año Sacerdotal.
October 17th, 2009 a las 11:33 am
Gracias Padre por su email. Le pido a usted y vuestra comunidad alabar, orar e interceder por este pedido de oración gracias.
Bendito y alabado seas Dios todopoderoso en el cielo y la Tierra. Bendito Seas Jesús. En estos momentos imploro a tu infinita misericordia para que tu poder reconstruya, sane, libere y le dé sentido distinto a la vida de D.E.A. Que… crezca en el lado espiritual. Líbrala y cuídala Señor. Tócale su corazón… Sánale desde lo más profundo de su ser. Tócala Señor… Conviértela. También te pido por mi conversión y sanación espiritual. Señor Jesús te entrego mi lado emocional, tómalo y aprópiate de él. Quiero enamorarme de ti y ser feliz. Finalmente, si es la voluntad de Dios, que D. y yo nos volvamos a encontrar sanos a nivel espiritual y a nivel personal. Gracias Señor. Atentamente tu hijo periodista, Pedro Isaías Flórez Chumpitaz. Desde Lima Perú
October 17th, 2009 a las 11:38 am
Ocupar puestos importantes, es bueno o malo?
Hola Mi querido Padre Javier,…Reciba un cordial saludo y un abrazo en el amor de Jesús!
¿Que si es bueno ocupar puestos importantes? … Claro que es bueno, siempre y cuando imitemos a Jesús.
Sabe de alguna manera estaba meditando esta mañana en cuanto a este tema. La verdad para poder servir como se debe primero, que nada hay que desprendernos del YO,yo,yo personal. A Jesús le fue muy fácil hacer lo que hizo porque era un ser libre, no lo ataban las ganas de poder, de dinero, de fama,… fue un ejemplo magnifico al servicio de Dios y de su pueblo que le había encomendado su Padre!
El fue para cada uno de nosotros, lo máximo, Él no se servia del pueblo le servia al pueblo. Lo que más me gusta de su manera de servir era esa manera tan suya de aplicar el desprendimiento emocional que cuando lo aplicó, le surgió un amor incalculable, por los pobres que carecían de categorías, en especial los niños, las mujeres, los leprosos, los pecadores, Fue por ello que sin pensar en las consecuencias se lanzó a hacer el bien sin pensar que por ello iba a terminar en una muerte de cruz.
El nunca se detuvo a pensar en la autocompasión por Él mismo. Era mas grande su amor y su compasión por el dolor y las necesidades ajenas, que se desprendía de si mismo de una manera única y especial.
Hoy en día son contados los que de verdad ocupan puestos importantes de una manera desinteresada.
Hoy desafortunadamente, los llevan más otros intereses como servirse del pueblo para ser aplaudidos y reconocidos. Que pena que cada día se vayan haciendo menos los verdaderos valores morales. Oremos pues através de la aplicación de la verdadera y autentica piedad!! Para que cada día el Señor nos de através de su santo espíritu una efusión de nuevos valores para que en este planeta hayamos más personas entregadas al servicio de Dios. Con amor conciencia su querida hija adoptiva. Rosa Maria
October 17th, 2009 a las 2:23 pm
Saludos y gracias por esa bonita reflexión
October 17th, 2009 a las 2:48 pm
Un saludo de paz y bien para mi querido padre por su mensaje que siempre lo espero con mucha ansiedad pues me provee de mucha paz. En cuanto al evangelio quiero manifestar que dichoso se siente el corazón cuando puede ayudar a sus semejantes, por eso considero importante tener poder para consignarle muchos servicios a la obra de Nuestro Señor Jesucristo.
Que Dios y la Santísima Virgen lo sigan bendiciendo inmensamente y que también estemos en sus oraciones.
October 17th, 2009 a las 3:05 pm
Que gusto saber de ti, amigo Javier, espero que el Señor Todopoderoso continúe derramando sus bendiciones sobre tus reflexiones y comentarios muy oportunos por cierto. La gran pregunta es: Es posible ocupar puestos importantes con un sistema universal corrupto?, es posible ser reconocido en un mundo donde el ídolo de poseer dinero o bienes materiales es sinónimo de status o posición reconocida entre los hombres?, son algunas de las interrogantes que nos hacemos el común de las personas mortales. Por favor le pido que me responda estas inquietudes. Gracias.
October 17th, 2009 a las 3:16 pm
Eliana Chaves Aguilera, desde Bogotá - Colombia
Lo más importante para los cristianos debe ser el servicio que se le preste a los demás, pero lastimosamente no es así la gente sólo busca su bienestar y su beneficio…personalmente soy una persona que doy demasiado a los demás y me encuentro con situaciones muy difíciles las cuales me desintegran y me hacen sentir muy mal,, pero al igual los que pierden son aquellos que se portan mal ya que por lo menos yo no vuelvo a ser la misma …..También me entristece muchísimo ver como hasta nuestros propios familiares son oportunistas y les gusta aprovecharse de nuestra buena fe…..Pero lo mas importante es ser buenas personas y no dejar que el corazón se dañe….Padre gracias por enviarme este mensaje tan bello y que me hizo reflexionar muchísimo…
Hasta pronto,
Eliana
October 17th, 2009 a las 3:53 pm
Querido Javier,
Mi comentario:
Sólo es bueno ocupar puestos importantes si es que lo haces para tratar de hacer este mundo más equitativo y justo, es decir si al hacerlo te preocupas por servir a los demás.
Desde cualquiera que fuera la posición en que uno se encuentre, siempre debe haber un objetivo altruista.
Tenemos que ser solidarios y corregir los defectos del sistema de libre mercado, que aunque sea el mejor de los sistemas económicos hasta ahora ensayados, adolece de deficiencias redistributivas y excesos de acaparamiento que tenemos que solucionar.
Con la Globalización, se pueden dictar ahora normas internacionales que permitan igualdad de reglas de juego entre los países, que impidan la competencia desleal, el abuso, la extorsión, y catástrofes financieras como la que acaba de confrontar el mundo entero y todavía no se ha repuesto, y que el abuso de unos cuantos termine afectando a todo el mundo.
Si no tienes esa actitud de responsabilidad solidaria con los demás, no asumas puestos importantes. Pero que alguien tiene que asumirlos en toda organización, es innegable, incluso en la propia Iglesia.
Un afectuoso abrazo
October 17th, 2009 a las 3:53 pm
Ocupar puestos importantes puede ser bueno si lo hacemos con inmenso amor de Dios y espíritu de servicio a los demás. Esto es propio de la Política crstiana y del ejercicios de cualquier actividad. También se puede con ese mismo espíritu de servicio ocupar puestos bajos. Lo que santifica no es el puesto alto o bajo sino el servicio que se hace con ternura, delicadeza y amor. El amor a los demás es lo que importa.
En cambio si el ocupar puestos altos se hace para enriquecerse injustamente, venderse a la corrupción, fomentar el lujo, la vanagloria, el nepotismo y la pereza envilecedora, será no solo malo sino muy malo, y un escándanlo para el pueblo. Cesáreo
October 17th, 2009 a las 10:48 pm
>Hola P Javier, pido su bendición en este momento. Con respecto al tema, creo que ocupar un puesto importante o desearlo, no es en sí mismo nada reprochable, sobretodo si se accede a él en buena lid y por méritos propios. Dios nos llama a usar nuestros talentos. Creo que un puesto importante puede ser el de una maestra por la oportunidad que tiene de educar, guiar, orientar a sus alumnos; igual un locutor o periodista si utiliza sus medios de comunicación para servir y orientar correctamente a sus oyentes; un artista que tiene seguidores puede aprovechar esas simpatías con buenos fines a los ojos y propósitos de Dios; igual un sacerdote que promueve el evangelio y se constituye en guía y pastor de su comunidad. Un puesto importante es una oportunidad para diferenciarnos y destacarnos como cristianos con el ejemplo de una vida al servicio de los demás. La importancia del puesto es además un gran compromiso y responsabilidad y se nos pedirá cuenta por el uso y /o abuso que de él hayamos hecho. La Madre Teresa al parecer no tenía un puesto importante, pero su amor y servicio desinteresado a los más necesitados convirtió ese trabajo en importante y le gano el reconocimiento de todos. No hay que olvidar que ante Dios todos somos iguales y que cualquier trabajo que hagamos si lo hacemos bien, con amor, con espíritu de servicio y con sentido de responsabilidad, es un trabajo importante.
October 18th, 2009 a las 11:08 am
Nos vamos acercando al final de este ciclo litúrgico B, ya estamos en la semana 29º del tiempo ordinario. En este domingo la liturgia nos ofrece este capítulo de Marco, donde Jesús les plantea a sus discípulos una de las preguntas más importantes que tenemos en nuestra vida. ¿Quién es el más importante en una comunidad, en la sociedad? ¿El que tiene más poder? ¿Que tiene más bienes económicos o dispone de grandes fortunas? ¿El que tiene más conocimientos o maneja más información? Todo eso, ciertamente, constituyen riquezas, medios materiales o intelectuales que constituyen un poder sobre los que no los tienen. Pero, ante la inquietud y petición de los hermanos Santiago y Juan, de ocupar los puestos más importantes en el reino que Jesús va anunciado, el Señor les devuelve la petición con una toma de conciencia de que si realmente son conscientes de lo que le están pidiendo: ¿Son capaces de beber el cáliz que beberá, o ser bautizados con el mismo bautismo que será bautizado Jesús? Y ante la respuesta vehemente de los hermanos, ¡Sí!, Jesús les dice que ciertamente, aunque en ese momento no sean del todo conscientes de lo que están pidiendo, que por ser discípulos suyos sí beberán el cáliz y serán bautizados con el ese bautismo, pero sentarse en los lugares preferentes en su reino no es lo más importante, sino tener ese espíritu y conocimiento que viene de Dios para entrar en la dinámica del reino y no ser como los que detentan el poder para ser más que los demás, ni tener para sentirse más poderosos ni superiores que los que no tienen o son privados de esos bienes, sino que estar en su reino y ocupar los principales lugares en ese reino es hacerse más servidores, más misericordiosos y más solidarios de los hermanos que no tienen esos bienes porque han sido despojados. Lo importante no es tener o no tener bienes, porque al fin y al cabo todos tenemos muchos bienes, la vida es un bien, la salud es un bien, haber aprendido a ser comprensivo es un bien, pero lo importante que Jesús les dice y nos dice no es si tenemos o no bienes, poder, prestigio, sino cómo lo usamos para nosotros y para los demás. Si nosotros aprendiéramos a ser menos creídos ni sentirnos más que los demás por tener algo, sino por ser capaces de poner esos bienes o poderes, y con ellos nuestra propia vida al servicio de los demás, entonces estaremos en el corazón y el espíritu de ese reino que Jesús anuncia y hace presente y nos invita a entrar en esa dinámica. ¿Es importante tener poder o riquezas en esta vida? Esa no es la pregunta. Todos son medios para servir a la vida; la vida, por ser un don de Dios, es sagrada. Por lo tanto, ¿de qué nos sirve tener bienes, ejercer cargos, tener poder si no los vamos a poner al servicio de la vida, de la dignidad de las personas, de la familia, de la sociedad? El poder por el poder y los bienes por los bienes no tienen sentido. Todos están para el bien del hombre, no de los bienes ni de los poderes. Eso es lo que Jesús les dice y nos dice: Si queremos ser los más grandes seamos servidores, si queremos tener los principales puestos entre nosotros aprendamos a ser servidores de nuestros hermanos.
October 19th, 2009 a las 9:03 am
Buenos días padre Javier, que Dios lo Bendiga y le de mucha sabiduría…
Ocupar puestos importantes es bueno… pero para ser un buen siervo de la comunidad como lo fue Jesucristo… con todos nosotros que fue sacrificado por nuestros pecados…
muchas gracias por su reflexión…
October 19th, 2009 a las 11:24 am
Javier:
Dios te recompense por compartir tus homilías.
Blessings. Fr. Greg Hidalgo / San Pablo, Miami.
October 19th, 2009 a las 11:25 am
Javier
Referente al Evangelio del domingo 29, pienso que sí es importante que los altos cargos estén en manos de personas correctas, que no empleen el cargo para beneficio propio si no para el bien común, dando preferencia a los que nada tienen.
El Papa es el mayor servidor y siervo de todos, pero hay alguien que lo gana es Jesús Uno y Trino.
Muchas Bendiciones para ti, contamos con tus Oraciones.
Un abrazo Edith
October 20th, 2009 a las 6:19 pm
Hola mi querido tocayo:
Como siempre, tus reflexiones son justas y equitativas, como deben ser, procediendo de un “buen sacerdote”.
Respecto al tema, creo que ocupar puestos importantes puede ser muy bueno o muy malo, dependiendo de la persona que los ocupe.
Si se hace con amor, dedicación e inteligencia, puede ser la cosa más maravillosa del mundo, pues desde puestos importantes se puede ayudar mucho a la gente, a los niños, a los necesitados; se puede cambiar el mundo (para bien, por supuesto), se puede desterrar la miseria, los abusos, las violaciones de todo tipo, los abortos, etc.
Si se hace con egoísmo, con el afán de aprovecharse de cualquier manera del puesto ocupado, puede ser lo más desastroso del mundo, contribuir a que haya más pobreza, más abusos y violaciones; puede contribuir al retroceso más espantoso de la humanidad, a hacer de este mundo el lugar más repulsivo del universo…
Creo sinceramente que los puestos importantes deben ocuparse con la mayor humildad, pensando en servir al prójimo y no servirse del cargo en provecho propio.
Gracias por la oportunidad mi querido tocayo, hasta la próxima semana y que Dios te bendiga.
Un abrazo
Javier
October 21st, 2009 a las 9:34 am
Si los puestos son para el servicio de nuestro prójimo, seguramente es importante para la construcción de un mundo mejor. Saludos!
October 22nd, 2009 a las 1:41 pm
Estimado Javier:
El tema propuesto es de vital importancia, por que del còmo actùen los que llegan a los puestos importantes depende el bienestar o el malestar de tanta gente. Es un tema que a mi me da mucho coraje: conozco infinidad de hombres ( acà en Arequipa ) de familias que se dicen cristianas, educados en colegios catòlicos ( San Josè, La Salle, San Juan Bautista, etc), de Misa semanal y otras cosas màs y sin embargo llegan a cargos importantes y se olvidan absolutamente de aquello que es lo ùnico que hace que se desempeñe cristianamente un cargos de esos: la humildad. Què suficiencia, què orgullo, què sobreautoestimaciòn. Entonces la misiòn que debiera ser cristiana ya no es tal. Se convierte en una misiòn de opresiòn, maltrato, explotaciòn, en el mejor de los casos de indiferencia. Creo que respecto a esto, los cristianos colectivamente tenemos una falencia muy grande. No hemos aprendido que el cristiano naciò para servir ( y no sòlo el cristiano, si no todo ser humano ), si no se sirve, no se vive, si no se sirve automàticamente uno pasa a ser un opresor, un explotador un maltratador del pròjimo. Entonces, de què solidaridad, de què caridad de què igualdad podemos hablar?. Desde esta mi perspectiva, se aplica perfectamente eso de que: es màs fàcil que un camello pase por el ojo……..
necesitamos un replanteamiento doctrinal, un reentrenamiento moral, entender bien cual es la responsabilidad social de un cristiano frente a la sociedad. Es muy difìcil. Cuando los àrboles crecen torcidos casi no se pueden enderezar. Hay que trabajar con lo niños de hoy, para que mañana sean àrboles derechos
Rn fraternal abrazo
Juan Manuel Màlaga
December 20th, 2009 a las 10:51 pm
Gracias muy importante estos comentarios del evangelio del día domingo