Si te escandaliza, ¿te sacarías un ojo?

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San Marcos 9, 38 al 48

Bienvenidos a nuestro encuentro dominical.

Que la paz del Señor sea con Uds.

[display_podcast]Hoy nos reunimos para celebrar el DOMINGO VIGÉSIMO SEXTO DEL TIEMPO ORDINARIO. El Señor Jesús ha quedado en casa de su amigo Pedro, en la ciudad de Cafarnaún, en donde lo dejamos la semana pasada. Es allí, en este ambiente familiar, en donde el Maestro ha continuado instruyendo a sus discípulos, sobre diversos puntos que le serán útiles en su trabajo pastoral y los discípulos también comparten con el Maestro sus dudas y preocupaciones.

Uno de ellos le dice: “Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros”. Pero el Maestro inmediatamente les respondió: “¿Porqué se lo impiden? No deben hacerlo. Porque uno que hace milagros en mi nombre, no puede hablar mal de mí. El que no está contra nosotros, esta a nuestro favor.

Su respuesta era clara. Yo hasta ahora había pensado, que sólo los que estábamos alrededor del maestro, éramos los únicos que podíamos realizar su obra en medio de la gente. Pensaba que los que no están con nosotros, no tienen ni autoridad ni poder para actuar en el nombre de Jesús. Pero con esta respuesta que el maestro nos dio, me di cuenta que hay también muchos otros que no pertenecen a nuestro grupo, ni son seguidores inmediatos de Jesús, pero que también pueden actuar en su nombre y pueden hasta hacer milagros. Esto me pareció muy interesante y empecé a darle muchas vueltas.

Con esta respuesta, Cristo abría la posibilidad de actuar en su nombre aún a los que no serían llamados cristianos. Jesús no cerraba su acción dentro del grupo que lo seguía, sino que reconocía que hubieran otros grupos, que igualmente, realizarían entre los hombres el trabajo de la salvación. Qué importante es comprender esto. Y Jesús, continuó su conversación con los discípulos haciendo referencia a algo muy concreto: ” el que les dé de beber un vaso de agua porque siguen al Mesías, yo les aseguro que no quedará sin recompensa”. Pero, al mismo tiempo, el Señor se refiere a un punto que tendrá gran importancia: “el que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela, más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al abismo, al fuego que no se apaga”.

Sus palabras eran interesantísimas, lo seguíamos fascinados. Sentíamos de verdad que nos estaba preparando para la tarea pastoral. Pero a decir verdad, nos sorprendió que nos dijera “que todo aquel que da un vaso de agua al que trabaja en nombre de Jesús, es como si se lo diese a Él”. Su identificación con nosotros era patente: ir al mundo en su nombre, era llevarlo a Él en nuestra vida. No éramos dos personas sino una sola. Y sentí el desafío: esta identificación la tenía que trabajar día a día, cada instante de mi vida. Hasta que nos convirtamos en Jesús. Pero su posición tan radical frente al pecado me produjo temor. Si nosotros éramos causa de escándalo para los otros no habría compasión. ¡Qué terrible! ¡Más nos valiera amarrarnos una piedra de molinos y tirarnos al mar ó cortarnos una mano! Vaya fuerza con la que hablaba…

La enseñanza de Jesús era fuerte y clara: “Si tu pié te hace caer, córtatelo. Más vale entrar cojo en la vida que ser echado con los dos pies al abismo. Si tu ojo te hace pecar, sácatelo, más te vale entrar tuerto en el reino que ser echado al abismo con los dos ojos, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.” Vemos, pues, que el Señor era tajante en contra del escándalo. Porque el pecado no es solo una actitud personal sino que es también comunitaria. Un pecado personal puede hacer también pecar a otros, porque el ejemplo, arrastra. Recordemos qué responsabilidad tan grande tienen los medios de comunicación que pueden arrastrar hacia el mal a tantos, como también pueden motivarlos a entrar por el camino del bien.

Cuando el Señor nos habló del escándalo, su rostro cambió y su voz se mostró severa. Nos repitió una y otra vez: “Si tu pie te hace pecar, córtatelo, si tu mano te hace pecar, córtatela”.  Pocas veces lo habíamos escuchado hablar con tanta severidad. Era algo que le preocupaba mucho.  Quizás lo que más le preocupaba, era el escandalizar a otros. El que seamos motivo de que otros pequen. Yo misma reconozco que, quizás por negligencia, he podido ser causa del pecado de otros.

Y por eso hoy Señor, quisiera de corazón pedirte perdón si he sido motivo de escándalo y quisiera también pedirte que hagas de mí una persona que motive a los otros a hacer el bien, a amar y a perdonar, a tener paciencia y esperanza. Esta será la gran gracia que espero en esta hermosa e intensa conversación que hoy hemos tenido contigo.

Y ahora viene lo más importante

Bien amigos, así terminamos esta breve reflexión dominical.

Pero ahora viene el momento más importante: tu encuentro personal con el Señor Jesús.

Toma el texto del evangelio en tus manos, San Marcos, capítulo 9, versículos del 38 al 48 y trata de sentir lo que el Señor te quiere comunicar.

El Padre Javier San Martín y Cecilia Mutual agradecemos muy sinceramente tu presencia,

y nos despedimos hasta el próximo domingo en esta misma emisora.

5 Responses to “Comentario al Domingo 26º del Tiempo Ordinario - “B””

  1. Rosa Maria says:

    Si te escandaliza. ¿Te sacarías un ojo?
    WOW, Padre Javier,
    La verdad cada día, me motivo más con esta clase de reflexiones verdaderamente esta usted tocado por Dios y por el Espíritu Santo.
    Sabe me encanta cómo le dio el enfoque. Esto me hizo pensar cuando llegan los hermanos de otras denominaciones y me dicen que vienen en el nombre de Dios yo los recibo charlo con ellos y hasta les ofrezco un vaso de agua, y me pongo a pensar, - Señor, hoy tú decidiste visitarme através de ellos. Pero hay veces que siento que no es el Señor porque ellos, quieren imponer su verdad y no la verdad de Dios. Cuan importante es saber ser verdaderos apostadores de Dios y verdaderos seguidores.
    Sabe. Hoy yo no me escandalizo con nada, ni de nadie!! Ya que hoy se que Dios es puro amor y se que al escandalizarme me estaría apartando de la verdadera esencia y presencia de El. Así que Padre, hoy yo me corto los ojos, las manos, los pies, y todo lo que me perjudique mi entrada al reino de Dios. Cuando alguien me platica chismes, y cuentos me pongo a pensar – “que haría o diría Jesus en mi lugar” Hay veces que mejor me abstengo de decir algo que en lugar de ayudar pueda perjudicar, hay veces que solo les digo solo Dios sabe la verdad de esto y Él es el único juez, si se realmente comprender no me hace falta hacer juicios, y sin juicios no tengo nada que condenar o perdonar. Así que esa es mi verdadera mutilación, de cualquier parte de mi cuerpo.
    Yo entiendo que el verdadero apóstol no habla de quien es Dios sino de como se manifiesta Dios en su vida, y lo comparte con los demás. Bueno padre se me cuida y que Dios se continúe manifestando en nuestras vidas através de usted. Con amor conciencia, su querida hija adoptiva. Rosa Maria

  2. Eliana Chaves Aguilera says:

    Esta lectura me ha parecido muy fuerte, pero la verdad ha llegado en un momento importante en mi vida y me ha hecho reflexionar. Si es verdad es mejor estar manco, cojo, ó ciego pero ser una persona digna, pero qué difícil es serlo!!!, porque en la vida se presentan tentaciones…..

  3. TULIA PEREZ says:

    CUANDO EL SEÑOR NOS HABLO DEL ESCÁNDALO SU ROSTRO CAMBIO Y SU VOZ SE MOSTRÓ SEVERA.
    P. San Martin, gracias por enviarnos esta reflexión de vida eterna. Creo que es de hacer nuestro este capitulo de San Marco ( 9, 38,48 ) como el Padre Nuestro porque realmente es el vivir diario del ser humano en hacer caer a otros en el pecado. Como dice usted el pecado no es solo una actitud personal sino comunitaria es entonces en comenzar en hacernos preguntas o mas bien hacernos análisis de conciencia ¿SOY UN EJEMPLO PARA MI COMUNIDAD Y DE QUÉ MANERA? Muchas veces creemos que estamos actuando bien en aceptar malos ejemplos, participar de ellos, o más bien crearlo y extenderlo todo. Esto sucede por la ignorancia hacia la verdad. Si Jesús se enfadó tanto ante el mal, ¡cómo voy a ver todo normal! Solo escucho expresiones tales como: el mundo es así, esta bien, pero tú no lo eres, Tú eres un hijo de Dios un apóstol por lo tanto hay que vivir según su palabra evitar todo aquello que nos haga perder nuestra misión de amar y servir, no nos dejemos llevar por instintos bajos como la envidia porque realmente te oscurece el alma y no tenemos esa luz que nos ilumine y es por eso que no sabemos utilizar nuestros sentidos todo lo vemos mal según nuestra conciencia. El Señor nos dice que nos quitemos todo aquello que nos impida entrar en su reino. Solo lo logro con la ayuda del ESPÍRITU SANTO LA VIRGEN MARÍA Y JESÚS NUESTRO SALVADOR hay que orar en todo momento para poder evitar caer en tentación

  4. jsanmartin says:

    mm

  5. augusto says:

    Padre me gustaría que pudiera poner en su blog como página amiga la página de este sacerdote mendocino, no se actualiza como la suya sino de tanto en tanto pero tiene muy lindas reflexiones y me gustaría ayudar a darla a conocer. ¿Le parece? Gracias. Augusto
    La web es http://compartiendovida.mywebcommunity.org

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