¿Con qué clase de pan tú te alimentas?

*

San Juan 6, 24 al 35,

Domingo 02 de agosto 2009

Estimados oyentes, Les invitamos a celebrar juntos el Día del Señor.

Que su Paz este con todos Ustedes.

Hoy, celebramos el DOMINGO DECIMOCTAVO DEL TIEMPO LITÚRGICO, y la Iglesia nos invita a asistir a una de las revelaciones más íntimas y profundas de la personalidad misteriosa de Jesús. El acaba de realizar uno de los milagros que más había llamado la atención de la gente: con cinco panes y dos peces había dado de comer hasta saciarse a más de cinco mil. Pero todos los que asistieron a este hecho, habían solo observado el aspecto material, pero no habían logrado comprender su significado profundo, es decir, la personalidad de aquel que había realizado el milagro. Por eso, ahora el Maestro de Nazaret, tratará de hacerles comprender el por qué de ese milagro y su significado profundo.

 
icon for podpress  Domingo XVIII Del Tiempo Ordinario: Play Now | Play in Popup | Download

Los comentarios que motivaron entre la gente la multiplicación de los panes fueron extraordinarios. Todo el mundo hablaba de ello, y todos empezaron a buscar al Maestro Jesús por todos lados, pero no lo encontraban. Lo más probable es que hubiera ido a Cafarnaún, sede de su trabajo y que fuera precisamente allí, en la Sinagoga, en donde lo encontraron. Tenía la gente gran interés en verlo para pedirle más cosas. Lo que habían visto les había confirmado que El era la persona indicada para solucionar todo tipo de problemas. Pero, el maestro, luego de escuchar sus múltiples peticiones, se mostró molesto. Y fue muy tajante en sus respuestas.

¿Por qué? Porque la gente que había visto la experiencia de los panes se había quedado en lo anecdótico, y no había interpretado su sentido profundo. A través de este hecho visible Jesús había querido revelar al mundo una gran verdad sobre su persona, que El también era pan, un verdadero pan, el Pan de la Vida. Era una de las revelaciones más grandes que Jesús hacía de sí mismo. Pero ¿qué significa el Pan de la vida? Jesús hace una distinción que no siempre es fácil de entender. Por un lado, esta el pan que alimenta el cuerpo y por lo tanto, es perecedero, y por otro lado, hay un alimento, si se puede decir así, que alimenta el espíritu del hombre, camino hacia la vida eterna. Es un alimento, por tanto, que nunca perece, y ese es Cristo.

Espíritu, pan de vida, vida eterna, términos que siempre me resultan difíciles de comprender. Yo comprendo cómo el pan es alimento para nuestro cuerpo, pero no logro comprender cómo Jesús es el Pan de VIDA que alimenta nuestro espíritu y la vida eterna que esta en nosotros. El evangelio dice que los judíos buscaban a Jesús para que les solucionara problemas de su vida tangible, sensible, natural. Pero ninguno para que le ayudará a andar hacia la vida eterna. Tal vez, ninguno pensaba ni siquiera en ella, y por esto Jesús se mostró disgustado. Siento que para captar lo que el Señor quiso enseñar en aquella ocasión hay que aceptar que cada uno de nosotros tiene una dimensión eterna, que nunca perecerá, y que por tanto necesitamos alimentar esa dimensión para vivir eternamente feliz.

Sí, hay que reconocer y aceptar que en el misterio de la vida humana, hay una dimensión visible, y otra invisible, pero que es eterna. Y Dios mismo se ha hecho Pan para alimentar, dar vigor, esta dimensión eterna de la vida. Y esta es la gran gracia que Jesús nos quiere dar en esta ocasión. Darse Él mismo como alimento integral de nuestra existencia en forma de pan, de palabra, de cercanía en la oración, de presencia viva en la meditación. El, y solo El, es quien colma hasta la saciedad esas necesidades de eternidad que todos tenemos y que, lamentablemente, las podemos olvidar.

Señor Jesús, reconozco que mi interés es muy material. Tengo hambre de tantas cosas que exigen mis sentidos: riqueza, poder, fama, tranquilidad material. Reconozco, Señor, que cuando te busco es para pedirte algo de esto. Pero hoy he comprendido que hay algo más en mi vida que lo material. Hoy he descubierto que hay algo eterno en mí y para que esto funcione necesito del pan de Vida. Gracias Señor porque tú te das y te ofreces como alimento de vida para lo eterno que tú me has dado. Señor, quiero tener hambre de ti, sed de ti, porque solo así podré llegar a la meta que tú me has propuesto.

Y ahora viene lo más importante

Y bien, amigos, así terminamos esta breve reflexión dominical.

Pero ahora viene el momento más importante: tu encuentro personal con el Señor Jesús.

Toma el texto del evangelio en tus manos, San Juan, capítulo 6, versículos del 24 al 35, y trata de sentir lo que el Señor te quiere comunicar.

Cecilia Mutual y el Padre Javier San Martín, agradecemos muy sinceramente tu presencia,

y nos despedimos hasta el próximo domingo en esta misma emisora.

4 Respuestas a “DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO - “B””

  1. Gloria Riquelme dice:

    Padre Javier, Ud, me pregunta cual es mi aporte para que se haga el milagro esperado, pues el firme propósito de entregarme a El, en cuerpo y alma hasta el fin de mis días, libre de preocupaciones terrenales, ayudando a mis hermanos necesitados de consuelo y amor..Me ofrezco en reparación de mis pecados y los del mundo entero, si El quiere aquí estoy¡¡..Solo deseo sentir su presencia y misericordia, que su santo espíritu llene mi corazón vacío para glorificarle eternamente…Gloria a Dios..Bendito sea su santo nombre..¡Dios mío cuánto te necesito..Bendíceme Padre.¡¡

  2. Zoyla Esterripa Flores dice:

    Quiero llenarte de Ti SEÑOR JESÚS, ayúdame a seguir tus enseñanzas por medio de oraciones, durante mi vida no he podido acercarme tanto a ti, pero dentro de mi alma, de mi vida siempre te he respetado y amado mucho, SEÑOR JESÚS SIGUE ALIMENTÁNDOME CON EL PAN DE VIDA, GRACIAS SEÑOR

  3. Rhina Guillen-Gomez dice:

    Padre San Martin! pudiera decirle que al día de hoy, me alimento con el “Pan de Vida”, abrí las puertas de mi corazón a Jesus y por la convicción que hoy tengo de ser cristiana y de abandonarme a la voluntad de Dios, mi vida ha dado un giro increíble, hoy tengo sed de Dios y busco en la oración personal ese encuentro diario con Jesús, en la Santa Misa, en la enseñanza de nuestro Sacerdotes, en los Salmos, en la música religiosa, en mi familia, amigos, en todos los que me rodean, en la creación; En todo momento mi pensamiento está en línea con el Señor, hoy soy diferente…… cada día me pongo ante su presencia, ofreciéndole todo lo que soy, mi vida, mis pensamiento, sentimientos, acciones, mi confianza esta puesta en el Señor. El milagro lo ha realizado El en mi vida, y siento que es poco todo lo que yo puedo hacer para retribuirle a tanto amor incondicional.
    Siento su ternura, su amor, estoy a la expectativa de sus respuestas, (casi como la hojita bailadora), recibo bendiciones tras bendiciones. Mi Dios está vivo.!!!!!!!!! y me he agarrado de El que no hay forma de desprenderme, lo necesito las 24 horas del día.
    Padre San Martin, un fuerte abrazo, que el Señor le bendiga abundantemente.

  4. Rosa Maria dice:

    Con que clase de pan tu te alimentas?
    Buen día Padre Javier & Cecilia…………..Felicidades Padre, .Que manera de enfrentarlo a una con la realidad, gracias por recordarme através de esta maravillosa reflexión lo que Jesus realmente quería comunicarnos.
    Esta reflexión me recuerda cuando llegaba el abonero a mi pueblo, y toda la gente salía a comprarle lo que necesitaba, era una gran masa la que se reunía se surtían y eran muy amables con el abonero, pero eso solo les duraba mientra el pobre hombre les fiaba sus mercancías. Después que el abonero regresaba había muchos que ya no le conocían y hasta negaban que le hubieran comprado algo. Así siento que le paso a mi buen Jesus con esas gentes que solo querían milagro tras milagro para seguir tragando y seguir sanándose pero no querían tomar la responsabilidad de ayudar al maestro para nada!!!!
    La verdad Padre todavía en estos días me cuesta alimentarme como verdadera hija de un rey me quede tan mal acostumbrada, hay veces que todavía me trago la basura, y luego mele escondo a Jesus, como la gente de mi pueblo al abonero. Pero como ya mi conciencia no esta dormida vuelvo a comenzar de nuevo a alimentarme con el amor de Dios, su ternura, su compasión, su omnipresencia através de la sagrada comunión, la oración y la meditación. Bueno mi querido Padre seme cuida y síganos alimentando como solo usted lo sabe hacer. Que Dios melo siga iluminando con esa sabiduría extraordinaria que tiene.
    Con amor conciencia. Rosa María

Deja una Respuesta

Spring Hill College faculty/department/student websites. The Spring Hill College homepage is available at www.shc.edu.

Spring Hill College does not actively monitor the content of this site and claims no responsibility for its content. General information about faculty.shc.edu. The author [ Javier San Martín - jsanmartin, email the site author ] of this web page [ http://faculty.shc.edu/jsanmartin/2009/08/01/domingo-xviii-del-tiempo-ordinario-b37/ ] is solely responsible for the entirety of the content herein.