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2008
COMENTARIO A LA MISA DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO - “A” 52
Escrito por: jsanmartin en COMENTARIOS A LA LITURGIA DE LOS DOMINGOSVengan benditos de mi padre a heredar el reino preparado para Uds.
Estimados amigos:
Bienvenidos a nuestra celebración dominical. Hoy la Iglesia se viste de Blanco Solemne para celebrar la fiesta de CRISTO REY DEL UNIVERSO. Este es el último domingo del año litúrgico. Escuchamos palabras muy solemnes, significativas y aun aterradoras, que nos hacen hasta temer y exigen nuestra reflexión y meditación, hoy y toda la semana.
“cuando venga en su gloria el Hijo del hombre se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante El todas las naciones. El separará a unos de otros como el pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá a las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda”
Vaya palabras. Entonces será cuando toda nuestra vida se pondrá sobre el tapete. Nada quedará oculto, ni nada de lo que hemos hecho podrá disimularse. Mi verdad estará ante Dios y ante el mundo. Hermoso momento para aquellos que tuvieron como “life Motive” de sus vidas la gloria de Dios y el bien de los hermanos. Momento de desesperación para los que solo siguieron su egoísmo y satisfacción personal. En aquel momento el Hijo del hombre separará unos de otros. Aquellos que se pasaron la gran vida, aquellos que explotaron y abusaron de los otros, aquellos que pensaron solo en sí mismos, irán al grupo de los que gozaron en la tierra pero ya no podrán entrar en el reino de los cielos. En cambio, aquellos que conocieron la angustia, la incomprensión, que pasaron por la noche oscura de la vida esperando que algún día amanezca, sentirán la llegada de la luz del señor a sus vidas.
“.. Entonces el rey dirá a los su derecha: Vengan benditos de mi padre a heredar el reino preparado para Uds. desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, fui forastero y me dieron hospedaje, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, en la cárcel y me vinieron a ver”
Las carencias de la vida, las penas y dolores son, extrañamente, los medios para alcanzar el reino de Dios. En los problemas que encontramos en nuestro diario caminar, se esconde Cristo. Por eso, ese pobre que quizás no tenga ni palabras para pedir ni menos para agradecer, ese enfermo, que lucha en la vida sin consuelo, son signos de la presencia viva de Cristo en mi camino. Si yo les tiendo una mano, algún día esa mano será recompensada. Pero especialmente, cuando tiendo la mano, no con algo que me sobra, sino con lo que me es propio, mi entusiasmo, mi alegría, mi carisma propio, es entonces que yo estoy distribuyendo los dones que Dios me ha dado, con los necesitados a quienes El ama, estoy devolviendo a Dios a través de los hermanos lo que El mismo me dio. Por eso el Señor dice: “Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis”.
Pero el rey dirá a los de su izquierda “apártense de mi, malditos; vayan al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me dieron de comer, tuve sed y no me dieron de beber, fui forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y en la cárcel y no me visitaron…
En estas palabras vemos con claridad la causa de la eterna condenación. El mayor pecado de nuestro mundo actual es la indiferencia. Nos gusta buscarnos la buena vida, buenas relaciones, buenos espectáculos. Pero no nos gustan que nos importunen con los problemas de los otros. Queremos vivir tranquilos. Pero una vida tal es completamente estéril, sin futuro. Es un engaño del egoísmo que me lleva a perder la vida. ¡Qué cuesta arriba se nos hace a muchos abrir la mano, dar nuestro pensamiento, nuestro tiempo para atender a los Cristos que pasan por nuestro camino! Nos es mucho más cómodo quedarnos sentados escuchando música, conversando con los amigos, tomando unas cervezas, paseando con una persona querida, bailando toda la noche en una discoteca…, Y esta actitud egoísta, ¿no la encontramos en tantos de nosotros, incluso entre tantos religiosos que hacen profesión de vivir el evangelio? ¡Ay Dios!, mío cuántas sorpresas nos llevaremos en la vida eterna.
Pero ahora viene lo más importante
Y bien amigos, así terminamos nuestro breve comentario a la palabra del Señor de este Domingo. Pero ahora te toca a ti, de lo contrario estas son puras palabras. Esto exige ahora una meditación profunda y tranquila de tu parte. Toma en tus manos el texto del evangelio, San Mateo capitulo 25, versos del 31 al 46,…y di: “habla Señor que tu siervo escucha”. Escríbenos contándonos tus impresiones.

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